Roble
Tono claro miel-marrón, veta marcada. Dura, estable y admite tintes excepcionalmente bien — se puede aclarar, ahumar o teñir a casi cualquier color. La más versátil del catálogo.
Laminados de alta densidad, chapas de madera natural sobre tablero y madera maciza. Cada material elegido en función del uso, el detalle del proyecto y el presupuesto.
No trabajamos catálogos cerrados. Cada proyecto empieza con una conversación material: qué uso tendrá la pieza, qué luz recibe, qué grado de pátina aceptamos con el tiempo. Sobre esa base elegimos laminado, chapa o madera maciza — y el acabado que las une al resto de la casa.
Solicitar muestrarioResistencia, mantenimiento mínimo y amplísimo catálogo de colores y texturas. La opción técnica cuando la pieza recibe uso intensivo.
Chapa fina de madera natural sobre tablero estructural. Estética de madera real con estabilidad dimensional.
Los laminados de alta presión (HPL) y los laminados decorativos de uso doméstico ofrecen una superficie homogénea, resistente al rayado, al calor moderado y a la humedad. Limpieza con bayeta húmeda; tolerancia alta al desgaste cotidiano.
Disponibles en cientos de acabados: lisos en color sólido, imitaciones de madera con relieve sincronizado, piedras, hormigones, terrazos. En cocinas y baños son la opción estándar para frentes de armario sometidos a manipulación constante. En proyectos contract son obligados por su clasificación al fuego y resistencia al uso público.
El material noble por definición. Tablón macizo o piezas ensambladas, sin sustrato debajo. Durabilidad superior a cualquier alternativa industrial — bien tratada, una pieza maciza dura generaciones. La reservamos para peldaños, encimeras singulares, frentes de mueble singular y piezas estructurales vistas donde la madera trabaja como elemento principal y no como recubrimiento.
Consultar piezas en macizaLa chapa de madera es una lámina fina (entre 0,6 y 2,5 mm) de madera natural pegada a un tablero estructural. Permite usar maderas nobles —incluso muy escasas o caras— en grandes superficies sin sufrir los movimientos del macizo. Es la opción habitual para frentes de armario, paneles de pared y revestimientos amplios.
La madera maciza, en cambio, mantiene la pieza como un único bloque. Trabaja con humedad y temperatura: dilata, contrae, se asienta. A cambio, admite repaso, lijado y rebarnizado durante toda su vida. Se reserva para piezas singulares donde la madera es protagonista y la superficie puede sobrevivir a décadas de mantenimiento puntual.
Tono claro miel-marrón, veta marcada. Dura, estable y admite tintes excepcionalmente bien — se puede aclarar, ahumar o teñir a casi cualquier color. La más versátil del catálogo.
Marrón oscuro, veta noble y matizada. Una de las maderas más apreciadas históricamente. Densa, estable, con un color que apenas necesita acabado para verse bien.
Tono cálido rojizo de partida. Su característica más singular: oscurece con el tiempo y la luz, ganando una pátina cobriza profunda. Cuanto más vieja, más bella.
Muy clara, casi blanca, de veta fina y homogénea. Aspecto sereno, sin contrastes marcados. Habitual en interiorismo escandinavo y en interiores de armario.
Marrón muy oscuro, casi negro, con veta vertical muy marcada. Densísima y dura. Aporta peso visual a la pieza — la usamos cuando el cliente busca un contrapunto rotundo a maderas claras.
Negro intenso, prácticamente uniforme. Una de las maderas más densas y pesadas que existen. Disponibilidad escasa y precio elevado — reservada a piezas de autor y detalles puntuales.
Clara amarillenta con veta muy marcada y dibujada. Madera elástica y resistente al impacto. Tradicionalmente usada en mangos y deportes; en mobiliario aporta carácter visual sin oscurecer la estancia.
Tono rosado-rojizo a marrón claro, veta variable y a veces entrelazada que crea figuras singulares. Madera versátil de crecimiento rápido, ampliamente utilizada en chapa decorativa y tableros estructurales. Estable cuando se trabaja en seco.
Cada material admite varios acabados: barniz mate o satinado, aceite natural, cera, lacado al horno, ahumado o tintado. La decisión depende del uso (un peldaño de escalera no se acaba igual que un frente de armario), del mantenimiento que el cliente puede asumir y del diálogo con el resto de la carpintería de la casa.
En proyectos integrales coordinamos los materiales de cocina, armarios, baños y puertas para que la paleta sea coherente. La escalera, cuando existe, dicta a menudo el tono principal.