El Museo del Louvre de París afrontará su mayor transformación arquitectónica en 35 años. El estudio neoyorquino Selldorf Architects y la oficina parisina Studios Architecture han ganado el concurso internacional para diseñar nuevos accesos subterráneos a la pinacoteca, en una intervención que pretende aliviar la presión turística sobre la pirámide de Ieoh Ming Pei, inaugurada en 1989.
El fallo, anunciado el 19 de mayo de 2026, pone fin a un proceso de selección que arrancó a comienzos del año pasado tras el llamado Plan Nouvelle Renaissance impulsado por la presidencia francesa. La encomienda llega en un momento delicado para el museo, que recibió más de 8,7 millones de visitantes en 2024 y arrastra problemas estructurales reconocidos públicamente por su dirección: saturación en los recorridos, deficiencias climáticas en ciertas salas y un único acceso principal incapaz de absorber el flujo actual.

Una intervención bajo tierra para no tocar la pirámide
La propuesta ganadora plantea nuevas entradas subterráneas en el flanco este del palacio, en el entorno de la Cour Carrée, alejadas de la explanada Napoleón donde se sitúa la pirámide acristalada. La decisión responde a una doble lógica: descomprimir el acceso histórico y devolver protagonismo a la fachada oriental de Claude Perrault, una de las piezas clave del clasicismo francés del siglo XVII.
El proyecto incluirá además una nueva sala dedicada en exclusiva a la Mona Lisa, una de las decisiones más comentadas del plan presentado por el museo en enero de 2025. La obra de Leonardo, que actualmente concentra una parte desproporcionada del tráfico de visitantes en la Salle des États, contará con un espacio independiente accesible mediante entrada específica.
Selldorf y Studios Architecture: dos perfiles complementarios
La elección del tándem ganador no es casual. Selldorf Architects, fundado en 1988 por la arquitecta alemana Annabelle Selldorf, ha construido su reputación sobre intervenciones museísticas de gran sensibilidad: la ampliación de la Frick Collection en Nueva York, el rediseño de la National Gallery de Londres —también en marcha— o la sede de Hauser & Wirth en Los Ángeles. Su lenguaje, contenido y atento al material, encaja con la voluntad declarada del Louvre de evitar gestos arquitectónicos rotundos.
Studios Architecture, con base en París y oficinas en Washington, San Francisco y Nueva York, aporta el conocimiento local imprescindible para operar en un edificio catalogado como monumento histórico. El estudio ha firmado proyectos institucionales y corporativos como la sede de Google en París o intervenciones en edificios patrimoniales franceses.

Proyecto: Selldorf Architects · Fuente
Un encargo cargado de simbolismo
La adjudicación supone un hito para Annabelle Selldorf, que se convierte en una de las primeras arquitectas extranjeras al frente de una intervención mayor en el Louvre desde el propio Pei. La elección de un equipo mixto franco-estadounidense recupera, además, el espíritu del concurso de los años ochenta que llevó al arquitecto chino-estadounidense a firmar la pirámide.
Los plazos manejados por el museo apuntan a un horizonte de finalización hacia 2031, coincidiendo con la celebración del bicentenario de la Venus de Milo en la colección. El presupuesto estimado supera los 700 millones de euros, financiados mediante una combinación de fondos públicos, mecenazgo privado e ingresos propios del museo.
Toda la información oficial sobre el proyecto está disponible en la web del Musée du Louvre.