Cada proyecto Curino arranca en el estudio. Allí se levantan los planos, se prueban materiales, se ajustan herrajes y se decide cada milímetro antes de que el taller corte la primera pieza. El estudio es donde se gana o se pierde el detalle.
Empezar un proyectoCada pieza se diseña sobre el espacio real: planos, alzados, secciones y una conversación material con el cliente.
Vivienda completa o contract proyectada como un solo conjunto. Coherencia material y planning único.
Antes de cortar la primera tabla, el estudio entrega una documentación técnica completa: plantas, alzados, secciones longitudinales y transversales, detalles constructivos a escala, paleta material y planning de fabricación. Sobre ese juego de planos validado por el cliente se programa el taller.
Esa fase de documentación no es trámite. Es lo que permite que el taller trabaje con seguridad y plazos cerrados, y que el cliente sepa exactamente qué va a recibir antes de que llegue.
El estudio no es un departamento aislado: dialoga a diario con el taller. Los planos se validan en planta, los herrajes se prueban antes de especificarse y cada decisión de diseño se contrasta con su factibilidad de fabricación. Sólo así un proyecto llega a obra exactamente como se proyectó.
Hablemos del tuyoEn el mueble de catálogo el rigor lo aporta la estandarización. En la alta carpintería a medida no existe esa red: cada pieza es única y la única garantía de que llegará bien es el rigor del estudio que la proyecta.
Por eso en Curino el estudio dedica el tiempo que haga falta a documentar, anticipar conflictos y validar materiales antes de pasar al taller. No es bonita la frase "nada se improvisa": es operativa, descriptiva de cómo trabajamos.